Bienvenidos al curso de la «nueva normalidad»

Ya estamos de vuelta después de casi seis meses… Mucho tiempo para pensar, para pensar y para pensar… y para otras muchas actividades, pero especialmente para pensar. No tendríamos espacio para escribir la cantidad de preguntas que os habéis hecho a lo largo de estos meses; preguntas con sentido y por el sentido. Seguro. Todos nos las hemos hecho, de una manera u otra todos nos preguntamos por el sentido de lo que somos y nos ocurre. Es inevitable, parte de nuestra naturaleza humana. Es un regalo. Los animales no pueden disfrutar ese intenso momento de estar contigo mismo y preguntarte por quién eres y qué diantres pintas en todo este engranaje mundial.

Si ordenamos esas preguntas, les damos forma y nos dejamos llevar para encontrar posibles respuestas, tenemos servida la filosofía. Citar a un pensador reconocido para reafirmar lo dicho, parece que le da más valor a la idea propuesta. Pues ahí va: Aristóteles, al que seguro que conocéis de oídas, filósofo griego del siglo VI a.C., decía al referirse a la filosofía que es «una respuesta a un acto de asombro».

¿Qué son esas preguntas que nos hacemos si no verbalizar el asombro de algo que nos provoca o nos impacta?. Pues en esas estamos.

Me encanta teneros como alumnos. No me preocupan los motivos que habéis tenido para elegir esta materia, me quedo con que estáis aquí para disfrutarla. Espero lograrlo.

Bienvenidos !!!

Por qué el título de este blog…

Entiendo que para muchas y muchos el título que he escogido para este blog sea como poco, confuso. «La filosofía provocativa».

Nos iremos expresando poco a poco para intentar aclarar el sentido cierto de este título…

Continuando con la reflexión anterior y partiendo de lo que el diccionario de la RAE nos dice sobre el significado del término «provocativa»,

provocativo, va

Del lat. provocatīvus.

1. adj. Que provoca (‖ irrita).

2. adj. Que provoca (‖ excita).

Real Academia Española ©

nos parece oportuno quedarnos con la segunda acepción, «que provoca» en el sentido de «que excita».phrenologicalchart

La filosofía encuentra su verdadero sentido cuando es capaz de «excitar» la razón del ser humano para que genere pensamiento. Excitar o, mejor, estimular el pensamiento sería una buena comprensión del término «provocativa».

La filosofía surge cuando algunos seres humanos se dejan provocar, excitar, estimular por su entorno, transformando la provocación en preguntas y buscando las respuestas a dichas preguntas.

Éste y no otro es el sentido del título de este blog. Escribir sobre filosofía o escribir filosofía que provoque preguntas que obliguen a su vez a buscar respuestas. Es el movimiento natural (physis) de la razón (logos) humana. En aquellos o aquellas en los que no surgen preguntas no pueden existir respuestas que son pautas del pensamiento que guían luego a la acción.

La filosofía desde sus orígenes se ha colocado en el lugar de las dudas, de las preguntas, de los interrogantes. Desde aquel por el origen de la realidad (arché) hasta el planteamiento de cuestiones menos sublimes, no por ello menos importantes en la vida del ser humano.

Pensamos que así hacemos honor al pensamiento de los clásicos  y seguimos su senda, cuando queremos provocar -en el sentido ya explicado de excitar, estimular- el conocimiento de la verdad y que su descubrimiento indique los mejores caminos al comportamiento humano.

CONDENADOS A LA EXISTENCIA

filosofia

¿Quién soy?

¿Qué pinto en este mundo?

¿Qué papel juega mi existencia en la realidad que me ha tocado vivir?

¿Por qué soy quién soy y no otra realidad diferente?

   Podríamos hacer una larga lista de preguntas «radicales»

Mafalda sentido de la vida 2

sobre el ser humano y el sentido de su existencia. Preguntas fundamentales de cuya r

espuestas depende el sentido profundo que cada uno le dé a su vida.

La existencia es una cuestión filosófica tan antigua como la propia filosofía. Es inseparable de la pregunta sobre la finalidad del universo. Somos parte de un universo que de tener un fin, nosotros seremos sus principales artífices. No es algo banal o carente de significado. Pensar el universo es pensar al ser humano; pensar al ser humano, es pensar al universo.

Algunos filósofos modernos lo considerarán la cuestión central para cualquier pensamiento filosófico. Los conoceremos como «existencialistas» y sus reflexiones giran en torno al verdadero sentido que tiene la existencia humana. Por su parte, filósofos contemporáneos a estos, buscarán el sentido más positivo de la vida y lo recogerán en un concepto, el de persona. Será la filosofía personalista. Imposible no caer en la tentación nihilista o en la visión psicoanalista. Y más, mucho más.

página-quién-soySin embargo, nos remontaremos a los primeros pensadores para conocer a este personaje: el ser humano y así ayudarnos a formular las preguntas más acertadas posibles sobre su presencia en esta realidad, para responder con las mejores respuestas, las que nos ayuden a situarnos en la vida, con sentido.

 

Un recorrido somero por las principales aportaciones de los filósofos más representativos en la historia, nos ayuda a comprender que la idea de ser humano no es ni fácil ni asequible, pero sí una oportunidad, un reto, una hazaña, lo que hace de nuestro deseo de conocernos y dar sentido a la vida algo más atractivo y enriquecedor.

LAS PREGUNTAS METAFÍSICAS SOBRE EL ORIGEN Y LA FINALIDAD DEL UNIVERSOimages

 

Ya sabemos qué es la metafísica. Ahora toca ponerla en práctica, mantener la actitud filosófica que se espera de quién se toma en serio las cuestiones más profundas sobre el sentido de la vida y del universo:

¿Cómo fue el origen del universo? ¿Cuándo?

¿Hay alguien detrás de este origen? ¿Quién? ¿Un «Creador»?

En definitiva, la gran pregunta, ¿DE DÓNDE VENIMOS?

Al mismo tiempo, las preguntas radicales por el origen nos conducen irremediablemente a las preguntas igualmente radicales sobre su finalidad:

¿Para qué existe el universo?

¿Tiene un propósito o es una existencia sin más?

¿Y el ser humano en este tinglado? ¿Tiene un fin su vida o carece de sentido final?

En definitiva, una nueva gran pregunta, ¿A DÓNDE VAMOS?

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Ambas cuestiones pretenden responder a la verdadera pregunta que mueve al ser humano desde sus principios: ¿QUIÉNES SOMOS?

Las aportaciones científicas nos acercan posibles respuestas que se construyen como verdaderos «paradigmas» o marcos teóricos explicativos de nuestra realidad.

De nuevo más preguntas, ¿son suficientes?,¿satisfacen el profundo ansia del hombre por conocer el sentido de su existencia?

Parece que merece la pena pararse a pensar por un momento en estos asuntos. Tal como se nos presentan, en la calidad y radicalidad de las respuestas nos jugamos el sentido verdadero de la vida del ser humano.

No es una broma.

Como dijo con gran acierto Galileo, «la filosofía está escrita en ese gran libro del universo, que está continuamente abierto ante nosotros para que lo observemos». 

Y en esas estamos.

Por qué una materia como filosofía

 

filosofiaParece que la filosofía ha ido perdiendo relevancia en los currículos educativos del sistema español. Quienes son los responsables de tales documentos dicen que no, que sólo se han ajustado las diferentes áreas a las necesidades y demandas sociales del día de hoy. Y la filosofía no se encuentra entre las demandadas.

En conclusión, lógica, luego filosófica, la filosofía como disciplina académica obligatoria no tiene sentido y roba tiempo y esfuerzo a los alumn@s en relación a otras áreas que sí son muy demandadas, como aquellas científicas.

En este blog y en nuestras clases presenciales en el aula intentaremos comprender por qué la filosofía sin ser una de esas disciplinas más solicitadas por nuestras sociedades de hoy, sigue siendo la más importante de todas ellas por su razón propia de ser, por sus orígenes en las más nobles mentes de nuestra historia humana, su carácter provocador y por su proyección hacia lo más profundo del ser humano, el sentido de su propia existencia.